viernes, 22 de octubre de 2010

sPUTNIK 53 y IV

En mi anterior artículo dejamos a Leonov preparándose para el primer EVA de la historia. Lo hizo acompañado del cosmonauta Belyayev. Para esta misión se diseñó la cápsula Voskhod, capaz de llevar 3 tripulantes y con una escotilla que permitía desplegar una especie de cápsula hinchable. La idea era entrar en la cápsula, cerrar la escotilla trasera y abrir la escotilla que daba al exterior. Esto con el fin de que el aire no se escapara del vehículo espacial. Además la URSS se atrevió a transmitir la señal por televisión, una demostración más de la supremacía técnica del Comunismo.

En éstas estaba Leonov cuando se introdujo en la cápsula, según el plan establecido, cerró la escotilla trasera, abrió la delantera y salió al exterior unido por un cordón umbilical a través del cual recibía el oxígeno y le permitía a la par estar en contacto con la cápsula espacial. Leonov se dio un paseo, como pudo verse por televisión y volvió a la cápsula... bueno, intentó entrar de nuevo en el inchable, pero comprobó aterrorizado que en su salida el traje se le había hinchado a causa de la nula presión exterior. Intentó entrar de nuevo en la cápsula, pero no cabía por la escotilla. Disimulando intentó entrar al revés y tampoco hubo manera. En ese momento se le ocurrió la idea de activar la válvula de descompresión y dejar que el aire se escapara al espacio. Antes soltó todo el aire que tenía en los pulmones*. El traje perdió volumen y con celeridad y sin aire en los pulmones pudo entrar de nuevo... la vuelta a casa fue problemática también. La cápsula espacial fue arrastrada por el paracaídas lejos de donde debía caer y fueron a parar en medio de la Taiga Rusa rodeados de lobos. Tardaron dos días en localizarlos!!!

... Leonov fue recibido como un héroe y todo el mundo pudo ver cómo el hombre era capaz de flotar en el espacio. Ahora bien, no todo iba a ser alegría. A su vuelta, Leonov se encontró con una comisión que había estudiado las imágenes y se dieron cuenta del problema que había tenido. La comisión compuesta por los rígidos militares soviéticos le acusó de poner en peligro el programa espacial soviético al no haber consultado con los técnicos en Tierra lo que tenía que hacer. Televisiones de todo el mundo le estaban siguiendo y el prestigio de la UniónSoviética estaba en juego. Leonov contestó que si hubiera comunicado el problema a Tierra, se hubiera reunido un comité de crisis formado por especialistas. Hubieran debatido el problema y le hubieran acabado diciendo que lo que tenía que hacer era activar la válvula de descompresión para dejar que saliera el aire y así el traje perdería volumen.... "y eso es lo que hice sin que las cámaras de TV se dieran cuenta de que había un problema" ... el comité permaneció mirándolo fíjamente y Korolev, que estaba presente se levantó y empezó a aplaudir rítmicamente, tal y como los rusos hacen. Los militares del comité se miraron unos a otros y se levantaron y empezaron a aplaudir al mismo ritmo. Bravo Leonov! Vodka para todos y a otra cosa.

En este momento, Leonov nos puso las imágenes que gravaron la televisión y por las que recibió un premio del Festival de Cannes, que obviamente, en aquella época de aislacionismo, no pudo recoger.

Os dejo aquí un sello que el propio Leonov me firmó el día de la conferencia. El dibujo es suyo, pues es muy aficionado a la pintura y se dedicó a hacer cuadros recreando la carrera espacial.




*: En esa situación lo mejor que puede hacerse es soltar el aire, tal y como hizo Leonov... si no por diferencia de presión los pulmones acabarían hinchándose tal y como le había ocurrido al traje espacial.