viernes, 17 de septiembre de 2010

Chartier... o cómo aprovechar el espacio

Hola,

Superman me recomendó un restaurante ayer y me faltó tiempo para ir. Realmente es un sitio curioso con decoración de principios del siglo XX. Una cola enorme con un cartel de "a partir de aquí 10 minutos de cola", y realmente sí, acabé entrando 10 minutos antes de que cerraran la cocina.

En los laterales podían verse los cajones donde los trabajadores de principios del XX dejaban sus servilletas cada día.

Como iba solo, me sentaron en una mesa en la cual había sentado, como os diría yo... os acordáis de Cocodrilo Dundee? Pues él, allí cenando. Le apartaron los platos y pusieron un mantel de papel para mí. Al momento ya tenía la carta y para no complicarme pedí el menu du jour, a 21€, de lo más barato de París. El camarero, fue apuntando el menú sobre el mantel.

Al poco tiempo sentaron a 2 personas más a nuestro lado. El padre de Cocodrilo era de Córdoba, así que pude hablar en español con él. Al parecer su abuelo comunista tuvo que exiliarse a Francia y cuando su padre fue a visitarlo desde Córdoba, descubrió que se había casado por segunda vez con una Francesa. Él hizo lo mismo y se quedó a vivir en Francia, en Avignon... estas francesas!!!

Le pregunté que qué hacía en París y me dijo que era corredor de seguros de retreta, vamos, planes de Pensiones. Al oír esto, las 2 personas que había a nuestro lado dijeron que ellos también vendían retretas y ya teníamos liada la conversación.

Al final, la cuenta se hizo también sobre el mantel blanco, y cómo no, me lo llevé para presentarlo como ga sto a la empresa, juas.

En resumen, muy recomendable. No es de estrañar que con esta política de aprovechamiento de espacio den de comer a más de 1200 personas al día. Por cierto, el camarero un lince juntando a la gente.